Si tu gata ha estado en contacto con otros gatos –y, especialmente, si ha tenido el celo hace poco–, es posible que esté embarazada. El embarazo de una gata no suele presentar complicaciones, pero siempre es buena idea monitorearlo para garantizar su bienestar. El aspecto físico y el comportamiento de una gata embarazada presentan alteraciones que puedes notar desde las primeras semanas.

Entender estos cambios y saber reconocerlos es esencial para poder lidiar con ellos y hacer que el embarazo de tu gata sea lo más agradable posible. Si te estás preguntando: “¿Cómo sé si la gata está embarazada”, seguramente se han dado las condiciones para este embarazo, así que vamos a mostrarte cómo identificar el comportamiento de una gata preñada y qué debes hacer para controlarla y cuidar de ella durante los dos meses que suele durar su gestación.

A grandes rasgos, ten presente que el comportamiento de una gata preñada varía en función de la etapa del embarazo en la que esté. Conviene distinguir entre:

  • Etapa inicial (semanas 1-3). Aquí aparecen los primeros signos sutiles, pero su comportamiento sigue siendo estable.
  • Etapa intermedia (semanas 4-6). En esta etapa se le hinchará el abdomen y tu gata estará más cariñosa o más vocal.
  • Etapa final (semanas 7-9). Tu gata empezará a preparar la anidación en estas últimas semanas.

¿Cuándo se le nota el embarazo a una gata en su comportamiento?

En el caso de las gatas embarazadas, comportamiento es un término que designa la manera en que interactúan contigo, con otros gatos, o con su entorno. En la etapa más temprana del embarazo –entre la primera y la tercera semana– quizá la notes algo más cariñosa, más afectiva o más irritable, pero estos cambios suelen ser sutiles.

El comportamiento de una gata embarazada es más detectable más adelante, aunque hay dos signos que suelen ser más claros. Por una parte, puede que tu gata empiece a comer y dormir más, y, por otro, puede que le notes los pezones más rosados e hinchados. Si te preguntas ‘cómo sé si la gata está embarazada’ y notas estos signos, probablemente tengas tu respuesta. Ante la primera sospecha deberías llevarla a la clínica veterinaria para confirmar el embarazo.

Cambios físicos durante el embarazo

El cambio en el color y el tamaño de los pezones suele ser la manera más sencilla de responder a la duda de ‘cómo sé si la gata está embarazada’, pero no es el único cambio físico que experimentarán. Hacia las 4 semanas podrás notarle una ligera hinchazón abdominal característica del embarazo de una gata, además de cambios sutiles en la postura o la forma de caminar. La mejor forma de detectar estos cambios es hacerle un seguimiento continuo.

Estos cambios físicos traen consigo cambios lógicos en el comportamiento de una gata preñada, pero también pueden presentar complicaciones como una pérdida completa del apetito, un comportamiento demasiado agresivo, o incluso secreciones anormales en la zona genital. Lo ideal entonces es que tu clínica veterinaria monitoree muy de cerca la evolución de tu gata para garantizar su buen estado de salud.

Cambios de comportamiento en una gata embarazada

Cuando se trata de gatas embarazadas, un comportamiento agresivo o demasiado irritable puede entrar dentro de lo normal, pero no por ello debes dejar de prestarle atención. Es habitual si tu gata maúlla más de lo normal, se te restriega más, o está más irritable cuando se siente incómoda. A medida que el embarazo de una gata avanza, también es normal que tu gata busque lugares aislados para estar tranquila y prepararse para la anidación.

Aprender a leer el comportamiento de una gata embarazada es fundamental para poder responder en consecuencia. Déjala tranquila cuando necesite su espacio, dale afecto cuando te venga a buscar, y presta atención para distinguir una mayor irritabilidad de una agresividad más violenta que podría estar indicando un problema mayor. Ante cualquier signo de que algo va mal, no dudes en acudir a tu clínica veterinaria para buscar asesoramiento profesional.

¿Cómo se controla a una gata embarazada?

El comportamiento puede ser muy diferente en distintas gatas embarazadas, comportamiento que puede oscilar entre un mayor aislamiento y una agresividad muy superior a la normal. Aquí la pregunta ya no es: “Cómo sé si la gata está embarazada”, sino: “¿Cómo puedo controlarla?”. Y la respuesta es que depende del comportamiento que esté desplegando.

  • Evita manipularla. Si tu gata está más irritable, no la fastidies. Déjala a su aire para que se calme y haga frente a su embarazo de la mejor manera que pueda.
  • Facilítale espacios aislados. Tu gata agradecerá muchos si dispone de espacios aislados donde pueda relajarse, sobre todo en habitaciones donde raramente haya nadie.
  • Responde al afecto. Incluso si está irritable, tu gata tendrá momentos en los que buscará tu cariño. Dáselo siempre que lo necesite.
  • Mantén los ojos abiertos. Monitorea el comportamiento de tu gata. Cuando esté cariñosa, aprovecha para revisar su cuerpo y comprueba que todo esté bien.

¿Cuándo consultar a un veterinario?

Anticipábamos antes que, en cuanto tengas la primera sospecha de que tu gata está embarazada, deberías llevarla al veterinario. Estas sospechas pueden estar fundadas tanto en signos físicos como en alteraciones en el comportamiento. Si tu mascota está mostrando los signos del comportamiento de una gata preñada, es hora de ir a la clínica veterinaria.

El embarazo de una gata implica muchas alteraciones en su cuerpo que le producen incomodidad y malestar. Además, también puede presentar complicaciones. Monitorearla en un centro veterinario regularmente –sobre todo si ese monitoreo viene acompañado de ultrasonidos o análisis de sangre– puede detectar complicaciones de manera temprana y atajarlas a tiempo para que el embarazo se resuelva de la mejor manera posible.

Cuidar de una gata durante el embarazo

Ten presente que tu gata no solo estará lidiando con su propia salud, sino también con la de sus futuros gatitos. Uno de los principales motivos por los que conviene detectar su embarazo con antelación es la alimentación. Te conviene darle una comida más nutritiva y orientada a los gatitos para que sus embriones crezcan fuertes y sanos en su vientre.

También deberías prepararle una zona de anidado que esté apartada y le dé sensación de protección. Cada hogar es diferente, pero puedes prestar atención al comportamiento de una gata embarazada para identificar cuáles son las áreas donde prefiere apartarse cuando quiere estar sola. Y, por supuesto, ante cualquier duda o cambio anómalo en su comportamiento, tu veterinario o tu veterinaria serán tus mejores aliados.

Preparar la llegada de nuevos gatitos

Hacia el día 63-65 del periodo de gestación, tu gata estará dando a luz. Lo normal es que tenga entre 4 y 6 gatitos en promedio, así que deberás prepararte para ello. Lo bueno es que tienes claras las fechas y lo que puedes esperar. Durante los dos meses de embarazo tendrás tiempo más que suficiente para montar un nido ideal para tu gata y hacerte con todas las cosas que necesitarás tras el parto.

Entre las que no pueden faltar están:

  • Área de parto. Para que tu gata pueda dar a luz.
  • Tijeras esterilizadas. Para cortar los cordones umbilicales, si es necesario.
  • Hilo dental. Para atar el cordón cortado.
  • Guantes desechables. Para manipular a los gatitos, si es necesario.
  • Balanza. Para pesar a los gatitos.
  • Comida para gatitos. También ideal para tu gata durante el embarazo.

Gatas preñadas: Reflexiones finales

El embarazo de una gata puede ser una experiencia maravillosa, sobre todo cuando de pronto hay cinco o seis gatitos llenando tu hogar con toda su alegría. Pero también puede presentar sus desafíos, sobre todo si tu gata tiene un comportamiento más agresivo de lo normal o sufre alguna complicación física.

Sea como sea, tu gata te necesitará a su lado, así que no le des la espalda. Haz un seguimiento detallado de su embarazo, dale la comida que necesita, prepárate para el parto, y llévala a la clínica veterinaria siempre que haga falta para garantizar que todo vaya bien. ¡Si todo va bien, esos dos meses de cuidados se pasarán volando y te traerán una descendencia preciosa!